Opinión
15 de Julio 2018 Liga Deportiva

Afrifrance Campeón del Mundo

puntos svg
arrows svg arrows svg
Compartir

Así se logran los campeonatos y títulos que muestran que Francia no solo es una potencia económica sino también deportiva.

 

Se acabó el Mundial Rusia 2018 y queda esa sensación de tristeza que dejan las cosas buenas cuando se terminan. Pasa con los libros, las películas y los viajes; es inevitable pero el saudade futbolero pasó con los días, además hay que volver a nuestros asuntos y las cuentas de cada mes no demoran en llegar.

Francia es el campeón por segunda vez, merecido por su juego, por su equipo y por su gente. El fútbol es una metáfora de la vida y de las sociedades y esta selección francesa no es la excepción. Es un equipo de estos tiempos donde el mundo es más pequeño. La historia tiene ciclos y momentos que tienen un reflejo en los equipos de fútbol y especialmente en las selecciones nacionales.

Lea también: LA JUGOSA CIFRA QUE SE LLEVA FRANCIA POR SE CAMPEONA DEL MUNDO

Italia fue campeona en 1934 en su casa y en 1938 en Francia y tanto ellos como los alemanes encontraron una buena posibilidad de hacer propaganda de sus ideologías de superioridad racial. Los alemanes con la firme intención de ganar para 1938 incorporaron ocho jugadores de Austria que Hitler acaba de anexar como una provincia alemana más. El único que se negó a jugar por un país que no era el suyo fue Mathias Sindelar. Dice la leyenda que al año siguiente apareció muerto por la Gestapo que incendió su casa. La estrategia no les funcionó y la raza aria se quedó sin mostrar su superioridad. Mussolini, por su lado, sonsacó la sede del evento de 1934 e hizo todo lo que estaba a su alcance para quedar campeón y mostrar el poder de la raza latina. En su avaricia de triunfos hizo hasta lo imposible por lograr el título, eso incluía presionar a su técnico y jugadores, nacionalizar futbolistas argentinos, fustigar a los árbitros y moler a patadas a los rivales. Ganaron. En 1938 el “Duce” se llevó la selección para Francia, la estrategia fue similar pero más envalentonado por el triunfo anterior. Esa selección fue antipática para los franceses que vieron como ya no jugaba de azul sino de negro, que era el uniforme del guerra del fascismo y tuvieron que aguantarse que el saludo romano acompañara el himno nacional. El fútbol es una metáfora de las sociedades que representa.

Volvamos al presente. Francia es el campeón, si uno observa la selección es fácil saber que está llena de inmigrantes o de sus hijos, algunos son la primera generación de esas familias que nace en Europa. Los seres humanos hemos migrado desde el inicio de los tiempos cuando éramos nómadas y recogíamos fruticas, primero nos movimos por hambre, luego  a causa de la guerra, la pobreza o todas juntas. El hecho es que nadie deja gustosamente su tierra y sus ancestros, la motivación es la supervivencia. En esos flujos migratorios las culturas que los reciben los asimilan y ellos hacen lo mismo, después de los migrantes todo cambia. Los países que acercan a esas nuevas gentes suelen aprovechar lo mejor que traen los foráneos y se nutren de su fuerza de trabajo, su cultura y desde luego sus capacidades para el deporte. En el caso francés la inyección de fuerza, velocidad y habilidad de los hijos de África refuerza su deporte, no solo en el fútbol sino en todos los demás.

Lo  mejor de dos mundos, la infraestructura deportiva moderna y con gran inversión más el talento de muchachos que por política de estado son buscados en los barrios de París y las demás ciudades. El resultado es un gana, gana para todos, se les brinda una oportunidad a cientos  que encuentran en el deporte un mejor futuro, no todos llegan a profesionales pero sí pueden llegar a una universidad que valore los deportes. Así se logran los campeonatos y títulos que muestran que Francia no solo es una potencia económica sino también deportiva. Esta selección es una metáfora de la migración que como dice Salman Rushdie significa esperanza, es un reflejo de los tiempos de globalización y de una sociedad que le da alternativas a los que nacen o llegan a sus orillas.

Un gran campeón muy de estos tiempos es Francia, un gran equipo para una gran nación.

 

Por Leonardo Hernández

Liga Deportiva Postobón

Liga Deportiva Postobón