Lunes, 12/02/2018 Home » Actualidad » Deportes » Ciclismo » De tal ‘Rápido’, tal astilla

La terquedad de Diego Luis Ochoa hizo que este boyacense siguiera los pasos de su padre, Israel ‘El Rápido’ Ochoa.

“Hijo, no se vaya a meter a ciclista. Este es un deporte muy duro. Se sufre más de la cuenta sobre la bicicleta y por eso no se lo recomiendo”, le decía Israel ‘El Rápido’ Ochoa a su hijo, Diego Antonio.

Pero como la rebeldía va de la mano con la nueva generación de jóvenes, Diego Antonio hizo caso omiso y empezó a practicar el ciclismo tomándolo como un proyecto de vida.

“Si tú fuiste un ciclista de élite, yo también lo quiero ser. Ese será mi proyecto de vida”, le manifestó hace más de una década Diego Antonio a Israel Antonio, su padre. Por ello, contrario al querer de su padre, empezó a competir en pruebas locales en Paipa, su municipio natal.

Recorrido exitoso

Las caídas iniciales no fueron obstáculo para que Diego Antonio se metiera de lleno en la disputa de los primeros lugares en cuanta competencia participara.

Su primera prueba grande fue la Vuelta del Porvenir donde dio muestras de esa grandeza de los boyacenses para el ciclismo.

Ganó una etapa y estuvo en el top 5 de la clasificación general.

Esa buena participación con el equipo boyacense Estudiantes de Tunja le fue ablandando el corazón a su padre, Israel Antonio, quien poco a poco se fue convenciendo de las cualidades de su hijo.

Poco a poco los éxitos se fueron acercando a ‘El Rapidito’, como algunos le dicen a Diego Antonio.

Estuvo en el equipo Tunja Pro Activa y con esta escuadra consiguió su primer título internacional al imponerse con mucha solvencia y solidez en la Vuelta a Asturias, en territorio español.

La sangre ciclística afloró en todo su esplendor y esa especie de rechazo fue quedando en el olvido pues ya ‘El Rápido’ Ochoa sacó a relucir su ego con este éxito de su hijo.

“Este es mi hijo Diego Antonio”, decía Israel Antonio, a quien le preguntaba. Incluso su sermón de años atrás desapareció y lo cambió por otro, totalmente contrario: “Yo sabía que mi hijo iba a ser un campeón y ahí está la prueba”.

Entre los grandes

Al igual que su padre, el comienzo fue duro y los éxitos lo abandonaron durante una temporada.

Sin embargo a partir del año 2014 de nuevo apareció el nombre de Diego Antonio en varios podios. Primero fue en México donde ganó una etapa de la vuelta a ese país. En Italia ganó el prólogo del Giro del Valle de Aosta y luego en nuestro país se coronó campeón nacional de ruta, categoría sub 23.

En el año 2015, cuando pertenecía al equipo Movistar Team América, Diego Antonio empezó a incursionar en la pista, sin dejar de lado la ruta, y su palmarés se fue enriqueciendo con la medalla de plata en la persecución por equipos, además que luego se coronó campeón nacional en la prueba por puntos y tercer lugar tanto en la persecución individual como por equipos.

Poco a poco se ha ido metiendo en la élite del ciclismo nacional y es por ello que no es extraño verlo entreverado en los primeros lugares del gran lote nacional. De allí los triunfos de etapas que ha alcanzado en la Vuelta a Boyacá, la Vuelta a la Independencia Nacional, en República Dominicana y en la clásica de El Carmen de Viboral.

En este 2018 su temporada empezó con la medalla de bronce que consiguió en el Campeonato Nacional de Ruta que se cumplió en Medellín.

Visión ganadora

Enfocado en la temporada que recién inicia, Diego Antonio quiere seguir sumando éxitos a ya rica historia ciclística.

Ahora con el equipo EPM, este boyacense quiere ponerse de ‘ruana’ la temporada nacional y aportar toda su experiencia para el bien del equipo.

En la Carrera 2.1 Colombia Oro y Paz, estuvo allí en la crema de los ciclistas de élite al finalizar en el top 20.

Pese a sus 24 años, su futuro es halagador y esta prueba corrida por el suroccidente colombiano le ha servido para medir sus fuerzas con los mejores del lote internacional.

Finalizar a menos de dos minutos de figuras como Nairo Quintana, Rigoberto Urán y Sergio Luis Henao, es prueba que Diego Antonio sí está para grandes cosas y que muy pronto lo veremos en la parte más alta del podio en las principales pruebas de Colombia y de América.

Aquí se aplica el dicho que reza que “Hijo de Tigre sale pintado’ y que la rebeldía que en su momento mostró Diego Antonio le valió algunos regaños de su padre, pero que lo ha retribuido por estar en el gran lote del ciclismo nacional.

Liga Deportiva Postobón

 

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